Teoría del Conductismo
Teoría del
conductismo
El conductismo
es una corriente de la psicología cuyo padre es considerado John Broadus
Watson. Consiste en usar procedimientos experimentales para analizar la
conducta, concretamente los comportamientos observables, y niega toda
posibilidad de utilizar los métodos subjetivos como la introspección. Se basa
en el hecho de que ante un estímulo suceda una respuesta, el organismo
reacciona ante un estímulo del medio ambiente y emite una respuesta. Esta
corriente considera como único medio de estudio, la observación externa
debido a que se realizaba en laboratorios, buscando aislar variables para
obtener la conducta deseada, consolidando así una psicología científica.
El conductismo tiene su origen en el socialismo inglés,
el funcionalismo estadounidense y en la teoría de la evoluvión
de Charles Darwin ya que estas corrientes se fijan en la concepción del
individuo como un organismo que se adapta al medio (o ambiente).
Historia y
evolución
El conductismo como
disciplina científica aplicada a la comprensión y tratamiento de los problemas
psicológicos se ubica a comienzos del siglo XX. Como ya hemos dicho, Watson fue
el primero que trabajó con el conductismo. En aquellos tiempos, el estudio se
centraba en los fenómenos psíquicos internos mediante la introspección, método
muy subjetivo. Pero Watson no se fiaba de estos estudios puesto que pensaba que
esta materia no podía ser objeto de estudio debido a que no eran observables.
Este enfoque estaba muy influido por las investigaciones de los fisiólogos
rusos Ivan Pavlov y Vladimir Béjterev sobre el condicionamiento
animal. Pávlov, consideraba que los actos de la vida no eran más que reflejos,
y Béjterev se interesaba especialmente por los reflejos musculares. Podemos
distinguir dos aspectos en el conductismo de Watson:
El conductismo
metafísico: sostenía que la mente no existe y que toda actividad humana, más
pensamientos y emociones, se pueden explicar a través de movimientos musculares
o secreciones glandulares.
Por otra parte,
Watson negaba el papel de la herencia como el factor que determina el
comportamiento ya que consideraba que la conducta se adquiere casi
exclusivamente mediante el aprendizaje.
Watson propuso un
método para el análisis y modificación de la conducta, ya que para él, el único
objeto de estudio válido para la psicología era la conducta observable, por eso
únicamente utilizó procedimientos objetivos como las ciencias naturales, para
el estudio de los comportamientos humanos. De esta manera, sentó las bases de
lo que hoy conocemos como «conductismo metodológico». Actualmente el
conductismo no se limita al estudio de fenómenos observables sino que también
incluye sucesos internos (pensamientos, imágenes), se mantiene la relación de
las teorías de la conducta con el enfoque experimental.
A partir de la década
de 1930 se desarrolló en Estados Unidos el condicionamiento operante como
resultado de los trabajos realizados por B. F. Skinner y colaboradores.
Este enfoque es semejante al de Watson, según el cual debe estudiarse el
comportamiento observable de los individuos en interacción con el
medio que les rodea. Skinner, sin embargo, se diferencia de Watson en que
los fenómenos internos, como los sentimientos, debían excluirse del
estudio, sosteniendo que debían estudiarse por los métodos científicos
habituales y dando más importancia a los experimentos controlados tanto
con animales como con seres humanos. Sus investigaciones con
animales, centradas en el tipo de aprendizaje (condicionamiento operante o
instrumental) que ocurre como consecuencia de un estímulo provocado por la
conducta del individuo, probaron que los comportamientos más complejos como el
lenguaje o la resolución de problemas, podían estudiarse científicamente a
partir de su relación con las consecuencias que tiene para el sujeto.
En la década de 1950
surgen en distintos lugares y como resultado del trabajo de investigadores
independientes, corrientes de pensamiento que luego confluirán. Una de ellas,
mediante las neurosis experimentales, se estableció el importante principio de
la inhibición recíproca.
A partir de los
años sesenta, se desarrolla el aprendizaje imitativo u observacional que
estudia bajo qué condiciones se adquieren, o desaparecen, comportamientos
mediante el proceso de imitación: el individuo aparece como un mediador entre
el estímulo y la respuesta.
Los siguientes
puntos describen algunas de las características de maestros centrados en el
conductismo:
*Espera que el
alumno cumpla con todos los trabajos, tareas y ejercicios.
*Todos los
estudiantes deben estar debidamente sentados, callados y poniendo atención
hacia el maestro.
*Los trabajos en
equipo son escasos.
*Las
actividades autónomas prácticamente no existen.
*El maestro
permanece al frente y difícilmente monitorea a sus alumnos de cerca.
*Todos los alumnos
hacen lo mismo al mismo tiempo.

Comentarios
Publicar un comentario